REVIEW: El Príncipe

Calificación 3/5

“Ya nos llegará la hora”, menciona el protagonista de PRINCE. 

La lejanía entre la unidad identificable que creemos ser y aquella que en realidad somos es imposible de dilucidar, más porque dichas unidades identificables se mueven, se le agregan más o se retraen. Las experiencias que se viven durante la adolescencia hacen del individuo un mar de sensaciones, pensamientos y disgustos que parecieran nunca terminar. Prince  no resulta ser solamente una película donde la violencia y el sistema de poder dentro de Amsterdam pasa a ser depositado en la vida de un joven, sino es el camino que Ayoub, un joven con deseos, pretensiones y una imagen que quiere dar a respetar dentro de su barrio, elige. Un camino lleno de amistades truculentas, enamoramientos aguerridos, inseguridades y pandillas de la ciudad.

Las dificultades para saber quiénes somos, la energía de nuestro cuerpo, el disgusto de los pensamientos que creemos acertados y los constantes estímulos que nos indican algo que no nos agrada forman parte del espectro de los personajes en Prince: los jóvenes que nos indican la esperanza de un futuro que buscan tomar por mano propia, los adultos fracasados que, bajo sus elecciones, sobreviven, y los cuasi adultos corruptos que parecen obtener todo lo que se proponen y que, en consecuencia, se revelan como la mejor opción a seguir. Todo insertado en un discurso donde los reflejos, la autoestima, lo que digo y hago sobre los demás y la familia, adquieren un sentido diferente.

El guión de Sam de Jong funciona porque encierra su narrativa a algo simple -la duración de la película es de 78 minutos- y le proporciona herramientas para ejercer más significación, sin embargo, la resolución del film cae indudablemente en un pretendido idealismo que se manifiesta como una respuesta, pero en una muy poco probable y satisfactoria. Mucho se ha dicho sobre la música de Palmbomen, y no es para más: Stockla canción introductoria y con la que concluye el film, dota al ambiente de un referente directo al soundtrack de las películas de Nicolas Winding Refn, lo que provoca que Prince se ciña a un modelo estilístico contemporáneo; aunado a los encuadres y colores de la fotografía Paul Özgür convierte a Prince en un experimento que combina elementos de distintos géneros cinematográficos.

Una vez que el espectador entrevea que Prince tiene una postura delimitada que no busca trascender en la meditación colectiva, sino solamente en relatar una historia forjada con elementos estéticos particulares como su mencionada limpia fotografía y su característica música, logrará disfrutar y vislumbrar que el sentido del film radica en la búsqueda del status social y la identidad individual de un complicado joven insertado en un entorno problemático.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s